Murió Sansón, el perro del Ejército que salvó a 36 personas de una mina
La lucha de sansón por su vida llegó a su fin, tras 6 días en una veterinaria. El valiente can en su última misión salvó a 36 personas
En medio del fragor del conflicto armado y la despiadada guerra contra los explosivos ilegales, Colombia despide hoy a un verdadero héroe de cuatro patas. Se trata de Sansón, un valiente perro antiexplosivos del Ejército Nacional, cuya lealtad y coraje lo llevaron a sacrificar su vida por la de 36 personas, entre soldados y campesinos en la vereda La Raya, zona rural del municipio de Yondó, Antioquia.
Los hechos se remontan al pasado jueves 10 de julio, cuando un pelotón del Ejército realizaba labores de reconocimiento en un sector minado por grupos armados ilegales, presuntamente integrantes del frente Édgar Amílkar Grimaldo Barón del ELN. Mientras las tropas avanzaban, una potente detonación estremeció la zona, desatando el caos. Fue entonces cuando Sansón, un pastor belga malinois de apenas cinco años, activó accidentalmente un artefacto explosivo improvisado mientras intentaba localizarlo.
La explosión le destrozó una de sus patas, pero eso no impidió que, arrastrándose entre la maleza, respondiera al angustiado llamado de su guía y compañero inseparable, el soldado profesional Carlos Eduardo Beleño González. Con esa acción, evitó que la carga mortal cayera directamente sobre los militares y la comunidad campesina, quienes se salvaron de una tragedia segura.
Tras ser estabilizado, Sansón fue trasladado a una clínica veterinaria especializada donde luchó por su vida durante seis días. Se le practicó una amputación y el Ejército ya se encontraba gestionando la posibilidad de colocarle una prótesis. Pero el pasado miércoles 16 de julio, su cuerpo agotado dijo basta. El Ejército confirmó su muerte a través de un emotivo mensaje en redes sociales: "Su olfato fue escudo, su valentía, ejemplo. Honor y gloria por siempre."

La historia de Sansón ha conmovido al país entero. En Yondó, soldados y civiles lamentan la pérdida de este canino que, con disciplina, nobleza y un instinto protector sin igual, sirvió como guardián silencioso de la vida humana. Su legado deja en evidencia el impacto devastador del uso indiscriminado de minas antipersona y artefactos explosivos en el conflicto colombiano.
Hoy, Colombia no solo llora la partida de un perro, sino la de un verdadero símbolo de valor y sacrificio. ¡Honor y gloria eterna al soldado canino Sansón!
Lea también
Colombia
Dos militares murieron cuando atendían reporte de posible artefacto explosivo.
Cúcuta
Miembro del Ejército abatió a sicario que atentó contra dos comerciantes
Cúcuta
Ejercito dio de baja a un subversivo del frente 33 y dejó otro herido
Santander
El Coronel Gerson Iván Molina Cortés asume el mando de la Quinta Brigada del Ejército Nacional
