Sicarios en moto acribillaron a dos hermanos frente a varios testigos
En un popular sector fueron abordados los dos hermanos, por hombres en moto, sin mediar palabra los atacaron a balazos. Uno murió en el lugar
Un nuevo episodio de horror se vivió la noche del miércoles 2 de julio en el barrio Albornoz, zona periférica de Cartagena, cuando dos hermanos fueron abatidos a balazos por sicarios en moto. El hecho, que ocurrió alrededor de las 7:30 p.m. en el sector conocido como Los Girasoles, dejó a la comunidad consternada y expuso, una vez más, la creciente inseguridad que azota a la ciudad.
Según testigos presenciales, las víctimas estaban conversando tranquilamente al borde de una calle angosta, cuando de repente aparecieron dos hombres a bordo de una motocicleta y, sin mediar palabra, abrieron fuego contra ellos. La escena fue desgarradora: múltiples disparos retumbaron en la oscuridad y la sangre manchó el suelo del populoso barrio.
Uno de los hermanos, identificado como Leo Vásquez, de 27 años y de nacionalidad venezolana, falleció de inmediato dentro de un terreno improvisadamente cercado con tablas de madera. El otro fue encontrado herido sobre una zona cubierta de maleza. Aunque vecinos intentaron auxiliarlo y lo trasladaron de urgencia en moto a un centro asistencial, no resistió las heridas y murió minutos después.
Según el reporte de las autoridades, la tragedia tiene tintes de venganza o ajuste de cuentas. Según narró la esposa de Leo, él y su hermano habían salido esa noche con la intención de cobrar un dinero. No se sabe qué pasó exactamente después, pero terminaron muertos a tiros en plena vía pública. Videos captados por residentes y difundidos en redes sociales muestran el terror y la desesperación de quienes presenciaron el ataque.
Fuentes cercanas a la investigación revelaron a los medios de comunicación locales, que los atacantes actuaron con total frialdad, disparando a quemarropa y escapando sin dejar rastro.
Este doble homicidio eleva a cinco el número de asesinatos registrados en Cartagena en tan solo los tres primeros días de julio. Junio cerró con la alarmante cifra de 37 muertes violentas, lo que refleja un preocupante aumento en los índices criminales.
Mientras tanto, la comunidad de Albornoz exige justicia y mayor presencia policial. Las autoridades, por su parte, han iniciado una investigación para esclarecer los móviles del crimen y dar con los responsables de esta nueva tragedia que enluta a dos familias.
