Adolescente fue asesinado a tiros, lo vinculan a temida banda criminal
Las autoridades investigan si la víctima tenía lazos con la banda ‘Los Menores’, quienes al parecer están instrumentalizando menores
La noche del pasado lunes festivo se tiñó de sangre en el barrio Cuberos Niño, al occidente de Cúcuta, cuando los vecinos escucharon cuatro estruendosos disparos. El sonido de la violencia volvió a resonar en las calles de la capital nortesantandereana, esta vez cobrando la vida de un menor de edad presuntamente relacionado con una peligrosa organización criminal.
Según el reporte de las autoridades, la víctima fue identificada como “Yefer”, de 17 años, su cuerpo fue hallado sin vida en la entrada de una vivienda aparentemente abandonada, ubicada en la calle 24 con avenida 11. Allí, rodeado de estructuras en ruinas y bajo la penumbra, el joven recibió cuatro impactos de bala que acabaron con su vida en el acto.
Testigos afirman que a esa hora, alrededor de las 9:45 p.m., “nadie se atrevió a salir”, debido al temor creciente por la presencia constante de individuos sospechosos que frecuentan el sector de La Tomatera, sector conocido por el microtráfico en la comuna 10.
Los investigadores del CTI y la Brigada Interinstitucional de Homicidios (Brinho) asumieron el caso, y pronto surgieron las primeras hipótesis: el joven estaría presuntamente vinculado a ‘Los Menores’, una banda criminal que opera en el oriente de la ciudad y cuyo poder ha sido golpeado en las últimas semanas tras la captura de varios de sus integrantes.
Según fuentes judiciales, el crimen de Yefer podría tratarse de un ajuste de cuentas entre bandas rivales que disputan el control del territorio. La zona donde fue asesinado se considera estratégica para el expendio de drogas, y recientemente otro joven fue ultimado a pocas cuadras, en un hecho similar.
El menor no residía en el sector, lo que alimenta las sospechas de que fue llevado allí con fines oscuros. Minutos después del homicidio, llegaron sus familiares, quienes lo reconocieron entre gritos de dolor. “Le rogué que se saliera”, expresó entre lágrimas una amiga del adolescente, al recordar las promesas de cambio que él había hecho.
Aunque las autoridades no han confirmado plenamente su rol dentro de la estructura criminal, ya analizan si su muerte forma parte de una guerra silenciosa que se libra entre pandillas por el dominio de las calles cucuteñas.
La comunidad exige mayor presencia policial y acciones concretas contra las bandas que siembran el terror. La muerte de Yefer, un menor que alguna vez soñó con salir adelante, es una nueva señal de alerta de cómo el crimen sigue arrebatando vidas inocentes o vulnerables en Cúcuta.
