Padre e hijo fueron asesinados a tiros frente de su casa el tío lucha por vivir
Presunto hecho de intolerancia en un establecimiento abierto al público desencadenó la tragedia que hoy deja un doble homicidio y otra persona grave
Lo que empezó como una discusión entre conocidos en el barrio Diana Turbay, en la localidad Rafael Uribe Uribe en Bogotá terminó en un despiadado ataque que dejó dos muertos y un herido de gravedad.
En plena madrugada del sábado 5 de julio, cerca de las 3:22 a.m., el caos se desató frente a una vivienda del sector. Brayan Ruiz, un joven trabajador y querido por sus vecinos, fue atacado por tres hombres armados que, según las autoridades, lo venían persiguiendo tras una acalorada discusión en un establecimiento cercano.
Según el reporte de las autoridades en Bogotá, todo habría iniciado horas antes, cuando Brayan compartía con amigos en un local comercial ubicado en la carrera 1A sur con calle 49. Testigos aseguran que en ese lugar tuvo un altercado con varios sujetos, aparentemente por un acto de intolerancia. Pensando que el asunto había quedado ahí, el joven decidió regresar a su casa. Sin embargo, sus agresores lo siguieron con sed de venganza.
Cuando Brayan se acercaba a su vivienda, los sospechosos lo alcanzaron. Cámaras de seguridad captaron el dramático momento en que el joven fue reducido y golpeado. Al escuchar sus gritos de auxilio, su padre, Yeison Ruiz, y su tío salieron corriendo a socorrerlo. Fue entonces cuando los agresores desenfundaron armas de fuego y dispararon sin piedad contra los tres familiares.
Brayan y su padre cayeron gravemente heridos. El tío también fue atacado, los tres fueron trasladados a un centro hospitalario cercano, pero lamentablemente los médicos no pudieron hacer nada por salvar la vida de Brayan ni la de su padre. Ambos murieron minutos después de llegar al hospital. Por su parte, el tío logró sobrevivir y permanece en un centro asistencial, bajo estricta observación médica
Según relatos de los vecinos, Brayan se desempeñaba en el sector salud y recientemente había vendido su camioneta. Su padre, Yeison, se dedicaba a instalar equipos de sonido para vehículos.
La reacción de la comunidad fue inmediata. Varios vecinos llamaron a la Policía, lo que permitió frustrar el intento de fuga de los agresores. En cuestión de minutos, tres hombres fueron capturados y puestos a disposición de las autoridades.
Mientras los señalados enfrentan el proceso judicial, la familia Ruiz lucha por recomponerse de esta pesadilla que les arrebató a dos de sus pilares. Las autoridades continúan investigando para esclarecer los móviles exactos del doble homicidio.
