Conductor sufrió infarto al volante y arrolló a una mujer frente al Batallón
Un conductor sufrió una afección cardiaca que le costó la vida y desencadenó un accidente de tránsito que dejó como saldo una mujer herida.
La mañana de este miércoles 30 de julio, Bucaramanga despertó con una lamentable escena que paralizó a los transeúntes de la calle 14 con carrera 32, a pocos metros del Batallón Ricaurte. Un trágico accidente de tránsito dejó a un hombre sin vida y a una mujer herida, en un hecho que tiene consternados a vecinos y curiosos.
Según versiones preliminares, el conductor de un vehículo Chevrolet Spark, identificado con placas HHP565, se desplazaba por la zona cuando, de manera repentina, habría sufrido un fulminante infarto. La pérdida de control fue inevitable: el automóvil se desvió violentamente hacia la acera, impactando contra una mujer que caminaba por el lugar.
Testigos relatan que el vehículo terminó sobre un andén, mientras varios ciudadanos corrían desesperados para auxiliar al hombre, que quedó inconsciente tras el volante. Sin embargo, sus esfuerzos resultaron en vano. Minutos después, paramédicos de una ambulancia arribaron y confirmaron lo peor: el conductor no presentaba signos vitales.
La víctima mortal fue identificada como Raúl Ardila, reconocido por amigos y allegados como “El Ovejo”. Su repentina partida deja un profundo dolor entre quienes lo conocían. Además se conoció que la mujer atropellada fue trasladada de urgencia a un centro asistencial, donde permanece bajo observación médica.
El trágico hecho generó una rápida reacción de las autoridades, quienes acordonaron la zona para realizar las labores de inspección y esclarecer con exactitud las causas de este lamentable episodio. Aunque todo apunta a un infarto fulminante como detonante, las investigaciones siguen en curso.
La capital santandereana suma así otro capítulo doloroso en su historial vial, recordando que, además de la prudencia al volante, la salud de los conductores es un factor clave para prevenir tragedias que pueden cambiar vidas en cuestión de segundos.

