Actividad del volcán Puracé obliga a replantear la posesión presidencial
El presidente electo argumentó que la actividad del volcán Puracé podría afectar la operación aérea y la logística del acto previsto para el próximo 7 de agosto.
El presidente electo de Colombia, Abelardo De La Espriella, solicitó al Congreso de la República trasladar a Cali la ceremonia en la que asumirá oficialmente la Presidencia el próximo 7 de agosto. El acto había sido proyectado inicialmente en el departamento del Cauca, con Popayán como principal escenario.
La petición fue sustentada en las afectaciones logísticas y operacionales relacionadas con la actividad del volcán Puracé, cuyas emisiones de ceniza han llevado a las autoridades aeronáuticas a adoptar medidas preventivas en el espacio aéreo del suroccidente colombiano.
El Servicio Geológico Colombiano informó recientemente un incremento en la actividad de la cadena volcánica Los Coconucos y mantiene un seguimiento permanente a su comportamiento. Las emisiones pueden generar restricciones temporales en los aeropuertos cercanos y dificultades para el desplazamiento de delegaciones, congresistas e invitados.
Ante este panorama, el equipo del presidente electo propuso que la sesión solemne se realice en Cali, ciudad que cuenta con mayor capacidad aeroportuaria, conectividad y condiciones logísticas para recibir a los asistentes nacionales e internacionales.
Sin embargo, el cambio de sede todavía debe completar el trámite correspondiente en el Congreso. El Senado había aprobado previamente trasladarse al departamento del Cauca para la posesión, por lo que deberá estudiar una nueva proposición que permita realizar el acto en la capital del Valle del Cauca. El asunto podría ser analizado durante las sesiones programadas para esta semana.
De La Espriella también anunció que, después de asumir como jefe de Estado, realizaría en Cali el primer Consejo de Seguridad de su Gobierno. Según lo planteado, la reunión tendría lugar en la Base Aérea Marco Fidel Suárez y estaría enfocada en la situación de orden público del suroccidente colombiano.
La propuesta de realizar la posesión lejos del Capitolio Nacional ha generado debate político. Algunos sectores consideran que el acto debe conservar su escenario tradicional en Bogotá, mientras otros defienden la posibilidad de llevar la ceremonia a las regiones como una señal de descentralización.
Por ahora, Cali es la nueva ciudad propuesta, pero la definición final dependerá de la autorización del Congreso y de los ajustes logísticos que deberán realizarse antes del 7 de agosto.

