Interceptan bus con 420 kilos de explosivos que tendría como destino Cali
El vehículo fue localizado en el kilómetro 87 de la vía Panamericana, en Santander de Quilichao.
Un operativo de inteligencia y control de la Policía Nacional permitió interceptar un autobús acondicionado con 420 kilogramos de material explosivo que, según las investigaciones preliminares, sería trasladado hasta Cali para atacar instalaciones militares y policiales durante la posesión presidencial.
El vehículo fue descubierto en el kilómetro 87 de la vía Panamericana, en el sector de la vereda San Rafael, jurisdicción de Santander de Quilichao, Cauca. En su interior fueron encontrados siete cilindros con nitrato de amonio y siete estructuras que presuntamente serían utilizadas como rampas de lanzamiento.
El autobús, identificado con placas SKM-465, habría sido modificado para funcionar como un vehículo cargado con explosivos. Las autoridades sostienen que su destino final sería Cali, donde el próximo viernes 7 de agosto se realizará la ceremonia de posesión del presidente electo Abelardo de la Espriella.
Durante la inspección, los uniformados localizaron aproximadamente 420 kilos de nitrato de amonio distribuidos en siete cilindros acondicionados como artefactos explosivos improvisados.
También fueron encontradas siete rampas de lanzamiento ocultas dentro del automotor. Estos elementos, según la investigación, podrían haber sido utilizados para dirigir los cilindros contra instalaciones específicas.
Debido al riesgo que representaba la carga para los viajeros y habitantes de la zona, especialistas antiexplosivos trasladaron los artefactos hasta un lugar seguro en la vereda San José, también en Santander de Quilichao.
Allí fueron destruidos mediante detonaciones controladas. La Policía también incautó el autobús y los demás elementos encontrados durante el procedimiento.
La principal hipótesis de las autoridades indica que el vehículo sería llevado hasta Cali para atacar instalaciones del Ejército y la Policía durante los actos de transmisión de mando presidencial.
El presunto plan buscaba generar un hecho de gran impacto en medio de una jornada que contará con delegaciones nacionales e internacionales y un amplio despliegue de seguridad.
La investigación todavía continúa y, por ahora, las autoridades no han revelado cuál habría sido el objetivo específico ni el punto de Cali donde pretendían ubicar el vehículo. Tampoco se ha informado oficialmente sobre capturas relacionadas con el hallazgo.
La Policía atribuyó preliminarmente la preparación del presunto ataque al frente Jaime Martínez, estructura perteneciente al Estado Mayor Central de las disidencias de las antiguas Farc.
Información de inteligencia señala que la acción habría sido ordenada por alias “Iván Mordisco”, jefe de esa organización, con la intención de demostrar capacidad armada y alterar la seguridad durante la posesión presidencial.
La coordinación en terreno habría quedado a cargo de alias “Max Max”, señalado por las autoridades como uno de los principales expertos en explosivos del frente Jaime Martínez.
Según las pesquisas conocidas, este hombre habría coordinado la adquisición del autobús y su adecuación en una zona rural de Buenos Aires, Cauca, desde donde posteriormente habría comenzado su traslado hacia el Valle del Cauca.
Estas atribuciones corresponden a información preliminar de inteligencia y deberán ser respaldadas con elementos materiales dentro de las investigaciones judiciales.
El procedimiento hizo parte de una operación especial en la que participaron unidades de Inteligencia Policial, Investigación Criminal, Antinarcóticos, Tránsito y Transporte y el Bloque de Búsqueda para el Multicrimen en el Suroccidente del país.
El hallazgo se produjo en medio del refuerzo de seguridad dispuesto para Cali y los principales corredores de acceso a la ciudad antes de la ceremonia del 7 de agosto.
Para la jornada fueron anunciados más de 11.000 integrantes de la Fuerza Pública, controles en las vías, vigilancia en el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón, presencia en sectores hoteleros y un Puesto de Mando Unificado Nacional que funcionará durante las 24 horas.
Las autoridades también mantienen una recompensa de hasta 500 millones de pesos por información que permita prevenir ataques o identificar actividades sospechosas relacionadas con explosivos.
Las investigaciones continuarán para determinar quiénes participaron en la preparación del vehículo, cómo fue adquirido el material y si existen otros cargamentos que pretendan ser movilizados hacia Cali.
