Galán pide cárcel para el hombre que habría golpeado a la dueña de una pastelería en Bogotá
El alcalde de Bogotá calificó de «inexplicable» que el señalado agresor de la propietaria de la pastelería Rü Patisserie, en Usaquén, haya quedado en libertad pese a su rápida captura, y pidió cambiar la imputación a
El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, rechazó la decisión judicial que dejó en libertad al hombre señalado de agredir violentamente a María Quevedo, propietaria de la pastelería Rü Patisserie, ubicada en la localidad de Usaquén. Para el mandatario, resulta «inexplicable» que el presunto responsable no permanezca detenido, pese a la rápida captura realizada por la Policía.
A través de su cuenta en la red social X, Galán advirtió que la liberación del hombre pone en riesgo a la víctima y pidió a la Fiscalía modificar la imputación, que actualmente es por lesiones personales, para que se investigue el caso como una tentativa de feminicidio. También solicitó que se le imponga una medida de aseguramiento mientras avanza el proceso y que se tengan en cuenta los antecedentes que, según indicó, tendría el señalado.
Qué se sabe del ataque
De acuerdo con la investigación, el hecho ocurrió la noche del 23 de julio. Un extrabajador del establecimiento habría atacado a la empresaria durante una discusión por el pago de su liquidación laboral. Las cámaras de seguridad del negocio registraron el momento en que la mujer fue golpeada de forma reiterada y arrastrada por distintas zonas del local hasta la cocina, donde, según su relato, la agresión continuó lejos de la vista de otras personas.
Más de 80 golpes y amenazas de muerte
En declaraciones a medios nacionales, María Quevedo contó que el hombre llevaba pocos días vinculado al establecimiento y que había tenido comportamientos que la llevaron a terminar la relación laboral. La víctima aseguró haber recibido más de 80 golpes y que, como consecuencia del ataque, sufrió fractura de nariz, múltiples heridas en el rostro y las manos y la pérdida de parte de su cabello. Además, denunció que fue amenazada de muerte durante la agresión.
Galán insistió en que hechos de esta gravedad no pueden quedar sin una respuesta contundente de la justicia y reiteró que las decisiones judiciales deben priorizar la protección de la víctima. El caso permanece en manos de la Fiscalía General de la Nación.

