Entraron armados, abrieron fuego y el ataque dejó tres muertos.
El ataque ocurrió dentro de un establecimiento comercial del municipio de Florida, Valle del Cauca. Las autoridades investigan los móviles del crimen y buscan a los responsables.
Una nueva masacre volvió a estremecer al departamento del Valle del Cauca. Tres personas fueron asesinadas durante un ataque armado registrado en un establecimiento comercial del municipio de Florida, donde hombres armados irrumpieron y dispararon contra varias de las personas que se encontraban en el lugar.
Entre las víctimas se encontraba Julián Mauricio Gutiérrez Grajales, gobernador mayor del resguardo indígena Kwe'sx Yu Kiwe y una de las principales autoridades del pueblo Nasa. El líder indígena fue auxiliado tras resultar gravemente herido y trasladado a un centro asistencial, donde falleció horas después debido a la gravedad de las lesiones.
De acuerdo con la información conocida hasta el momento, los responsables llegaron hasta el establecimiento comercial y abrieron fuego en repetidas ocasiones. El ataque generó momentos de pánico entre quienes se encontraban en el sitio, mientras los agresores escapaban antes de la llegada de las autoridades.
En este mismo hecho también perdieron la vida Yeiner Andrés Cruz Quitumbo, integrante del esquema de protección asignado al gobernador por la Unidad Nacional de Protección (UNP), y Hamilton Daniel Dagua, integrante de la comunidad indígena. Otra persona que hacía parte del esquema de seguridad resultó herida y permanece bajo atención médica.
Tras conocerse la masacre, unidades de la Policía Nacional y de la Fiscalía General de la Nación llegaron al lugar para adelantar la inspección técnica, recopilar evidencias y revisar los registros de cámaras de seguridad con el propósito de identificar a los responsables y establecer qué motivó este ataque.
Las autoridades mantienen varias líneas de investigación mientras avanzan las labores de inteligencia en esta zona del Valle del Cauca.
El asesinato de Julián Mauricio Gutiérrez Grajales provocó un fuerte rechazo entre organizaciones indígenas y defensores de derechos humanos, quienes advirtieron que este nuevo hecho refleja el complejo panorama de seguridad que enfrentan las comunidades indígenas del suroccidente colombiano. Líderes del pueblo Nasa reiteraron el llamado al Gobierno Nacional para fortalecer las medidas de protección y evitar que continúen los ataques contra sus autoridades tradicionales.

