Torrencial aguacero en Guaca, dejó a varias familias completamente incomunicadas y sin agua potable. La quebrada arrasó con todo a su paso
Un torrencial aguacero en Guaca, Santander, dejó a 18 familias incomunicadas, causando graves daños en las vías y el acueducto local, mientras las autoridades trabajan para mitigar los estragos.
El municipio de Guaca, Santander, fue escenario de una devastadora tormenta que dejó a 18 familias aisladas y causó severos daños en las vías y la infraestructura local. La fuerte lluvia, que desencadenó una avenida torrencial de la quebrada Las Tinajas, que arrasó con todo a su paso, dejando un panorama desolador.
La Oficina de Gestión del Riesgo ha informado que la furia de la naturaleza provocó la pérdida total de la banca en varios tramos de la carretera, el colapso de un box culvert y deslizamientos masivos en las veredas El Retiro, Vira Vira, Tormenta Alto y El Puerto. La situación es tan grave que el acueducto veredal, vital para la subsistencia de los habitantes, quedó inutilizado, dejando a numerosas familias sin acceso al agua potable.
Las autoridades, encabezadas por el alcalde de Guaca y la Oficina de Gestión del Riesgo, realizaron una inspección técnica urgente en la zona afectada, evidenciando el estado crítico en que quedó la región. Como medidas de emergencia, se ha desplegado maquinaria pesada para intentar restablecer el acceso a las vías y se han distribuido suministros esenciales como tanques de almacenamiento y mangueras para paliar, de manera provisional, la falta de agua.
Mientras las familias afectadas intentan sobreponerse al desastre, las autoridades locales prometen trabajar incansablemente para mitigar los efectos de esta tragedia natural y devolver la normalidad a las zonas afectadas lo antes posible.
Desde la Oficina de Gestión del Riesgo explican que las avenidas torrenciales, como la que azotó a Guaca, son fenómenos repentinos que se originan por fuertes lluvias, elevando súbitamente el nivel de ríos y quebradas, y arrastrando sedimentos y rocas que pueden destruir todo a su paso, poniendo en peligro vidas y bienes. Esta tragedia ha dejado a la comunidad en estado de alerta máxima, temiendo lo peor si las lluvias continúan.

