Joven fue asesinado a disparos la noche del martes
Con el casco puesto y tendido boca abajo quedó el cuerpo Brian Steven Villamil, quien fue asesinado de múltiples disparos en Santander
Una nueva tragedia golpea con fuerza el corazón rural de Barrancabermeja. La vereda Campo 16, en el corregimiento de El Centro, vuelve a ser escenario de sangre y muerte. En la noche del martes 1 de julio, un hombre identificado como Brian Steven Villamil Botello fue asesinado en un sector conocido como La 10, desatando pánico y consternación entre los habitantes de esta zona del Magdalena Medio.
Villamil Botello, quien llevaba puesto un casco al momento del ataque, habría sido interceptado mientras se movilizaba en motocicleta, según las primeras pesquisas de las autoridades. Originario de la vereda Filo de Oro, en el municipio de El Carmen, su nombre se suma a la preocupante lista de víctimas que en los últimos días han caído en circunstancias violentas en esta región.
El crimen no solo sacude por su brutalidad, sino por la cercanía con otro homicidio ocurrido hace menos de tres días en el mismo corregimiento. El domingo pasado, Kevin Julián Suárez fue asesinado en condiciones similares, lo que ha encendido las alarmas de las comunidades y ha desatado una ola de temor entre los campesinos y trabajadores del sector.
Dos muertos en tres días. Un patrón que no puede ignorarse.
La reiteración de estos actos violentos en un corto lapso ha llevado a las autoridades locales a convocar de urgencia un Consejo de Seguridad Extraordinario para este martes 2 de julio. La reunión, que incluye altos mandos policiales y representantes del gobierno municipal, tiene como objetivo analizar el preocupante deterioro del orden público y trazar una hoja de ruta para frenar la creciente inseguridad.
Los habitantes de Campo 16 exigen acciones firmes y no más promesas. El miedo ha comenzado a apoderarse de quienes hasta hace poco vivían en relativa tranquilidad. “Ya no se puede salir después de las seis”, comenta un residente bajo condición de anonimato.
El corregimiento de El Centro, enclave estratégico en la región petrolera, parece estar siendo sacudido por fuerzas oscuras que las autoridades aún no logran contener. La población pide a gritos intervención estatal, presencia militar y el desmantelamiento de las estructuras criminales que parecen haberse enraizado en esta zona.