Don Libardo, el campesino de 57 años hallado sin vida en zona rural
Conocido agricultor, fue hallado sin vida en una zona de espesa vegetación. El cuerpo de bomberos acudió al lugar para recuperar el cuerpo.
Un trágico y desconcertante hecho tiene en alerta a las autoridades del departamento de Santander: un humilde campesino fue encontrado muerto en extrañas circunstancias en plena zona rural de Barichara, generando conmoción entre los pobladores y dejando a su familia sumida en el dolor.
El hallazgo se produjo la mañana de este sábado, 28 de junio, en la vereda Paramito, ubicada a tan solo 25 minutos del casco urbano. Libardo Buenahora Díaz, de 57 años, fue encontrado sin vida por su propio hermano, quien decidió ir a buscarlo luego de no tener noticias suyas desde la noche anterior. La escena, rodeada por una espesa vegetación, estremeció a quienes llegaron al lugar.
De inmediato se dio aviso al Cuerpo de Bomberos de Barichara, cuyos rescatistas acudieron con urgencia. Pero ya era demasiado tarde: Libardo no presentaba signos vitales. “Confirmamos su fallecimiento en el sitio y notificamos a la Policía Nacional y al CTI para que realizaran el levantamiento del cuerpo. Acompañamos en el dolor a su familia”, declaró el comandante de Bomberos, Marcos Angarita.
El campesino, reconocido en la zona por su vida sencilla y trabajadora, era un hombre de campo que dedicó sus días al cultivo de cacao, yuca y otros productos típicos de la región. Vivía con sus padres, a quienes cuidaba con dedicación.
Hasta el momento, las causas exactas de la muerte son un enigma. Sin signos evidentes de violencia, los investigadores del CTI han iniciado las pesquisas correspondientes. El cuerpo fue trasladado a la morgue de Medicina Legal en San Gil, donde se le practicarán los exámenes forenses que arrojarán luz sobre lo que realmente ocurrió.
El suceso ha desatado una ola de preguntas entre los habitantes de Paramito, quienes no descartan que detrás de esta tragedia pueda haber más de lo que parece. ¿Fue un accidente, una muerte natural o hay algo más que las autoridades aún no revelan?
Mientras tanto, la comunidad espera respuestas. En medio de la incertidumbre, el eco de la tragedia retumba entre cafetales y montañas, dejando una estela de tristeza en un rincón tranquilo de Santander.