La reforma laboral del Gobierno de Gustavo Petro se hunde en el Congreso
La primera reforma social propuesta por el Gobierno de Gustavo Petro se hundió debido a la falta de realización del primer debate antes del final de la primera legislatura. Aunque existe la posibilidad de presentarla en el próximo semestre, serán necesarios algunos cambios en el texto, a menos que decidan retirarla antes de su archivo. No obstante, desde el Pacto Histórico insisten en que se podrá debatir durante las sesiones extras. La representante María Fernanda Carrascal, ponente del proyecto, afirmó que están a la espera de que el Gobierno agende el proyecto para las extras de mitad de año.
Aunque la ley quinta de 1992 establece claramente que un proyecto que no haya tenido su primer debate antes del cambio de legislatura se hundirá, los defensores de la iniciativa aseguran que se salvó debido a la aprobación de la ponencia mayoritaria el jueves pasado.
Sin embargo, quedó pendiente la discusión del articulado, lo que ha generado diferentes interpretaciones. Para algunos, la ley quinta establece que el primer debate se completa únicamente cuando se ha votado el articulado y el título del proyecto. Por otro lado, otros sostienen que el proyecto se salva con la aprobación de la ponencia positiva.
Desde el inicio, el proyecto de reforma laboral enfrentó dificultades significativas. Hace algunas semanas, fuentes del Gobierno habían manifestado a este medio que consideraban perdido el trámite del proyecto. No obstante, desde el Ministerio de Trabajo se intentó hasta el último momento sacarlo adelante. La reforma se quedó sin el debate sobre su articulado. Solo en una sesión se logró contar con el quórum suficiente para avanzar en la discusión, gracias a movimientos parlamentarios hábiles. Esto ocurrió el jueves de la semana pasada.
En esa jornada, se logró votar los impedimentos, se rechazó la ponencia de archivo presentada por la oposición y se aprobó el informe positivo. La estrategia empleada consistió en completar el quórum con la ayuda de los representantes Alexander Quevedo (Conservador) y Jairo Humberto Cristo (Cambio Radical), a pesar de que ambos se oponían al proyecto, uno por orden de su partido. Su presencia desbloqueó el trámite y los llevó a enfrentar procesos disciplinarios en sus respectivas colectividades. Con el quórum justo, la Comisión Séptima aceptó los impedimentos de tres opositores al proyecto, lo que redujo el número mínimo de representantes necesarios para avanzar en la discusión.
Esta maniobra daba la impresión de que el trámite se llevaría a cabo este martes, último día de la legislatura, y que así se salvaría el proyecto para el próximo semestre. Sin embargo, no fue así. Nunca se presentó el número suficiente de personas para llevar a cabo el trámite.
La sesión estaba inicialmente programada para las 7 de la mañana, pero el edificio del Congreso quedó sin luz y sin agua debido a un accidente en un restaurante cercano. Esto ocasionó que se aplazara para las 10 y se trasladara el debate al salón elíptico de la Cámara.
