Fue identificado el hombre asesinado en El Reventón, en Piedecuesta
La tarde del pasado miércoles 21 de mayo, un hombre de 37 años fue asesinado en una apartada zona de Piedecuesta. Le dejaron un mensaje.
En plena vía destapada, un motociclista fue asesinado por presuntos sicarios que no solo acabaron con su vida, sino que dejaron una advertencia escrita en un papel que ha encendido las alarmas por posibles disputas entre redes criminales.
El reloj marcaba las 4:00 de la tarde del miércoles 21 de mayo cuando el eco de varios disparos rompió el silencio en el sector conocido como El Reventón, en el trayecto que conduce hacia la vereda Las Amarillas, zona rural de Piedecuesta. Allí, a un costado del camino de herradura, yacía boca abajo el cuerpo sin vida de Jhonaiker Contreras Alandete, un hombre de 37 años cuya existencia fue segada por múltiples disparos en el cuello, el pecho y el antebrazo derecho.
Según testigos, la víctima se movilizaba en una motocicleta blanca de placa BYC48H cuando fue interceptada por dos hombres armados. La escena fue aún más escalofriante cuando se descubrió que sobre el cadáver reposaba un papel con una amenaza: “Deje de vender droga con menores” LA moto del ahora fallecido quedó a pocos metros de su cuerpo.
El mensaje ha generado una ola de interrogantes, ya que según el brigadier general Henry Yesid Bello, comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, no existe ninguna estructura delincuencial reconocida con el nombre del grupo que firma los panfletos. “Tenemos plenamente identificadas las bandas que delinquen en Bucaramanga y sus alrededores, y no hay ninguna organización con ese alias. Por eso estamos investigando el origen y autenticidad de esa firma”, aseguró el oficial.
Con el paso de las horas, las autoridades confirmaron que hallaron otra moto abandonada a 1.500 metros del lugar, se ha convertido en pieza clave en la investigación. Las autoridades presumen que este habría sido utilizado por los agresores para escapar del lugar del crimen, que ocurrió en una zona sin cobertura de cámaras de seguridad, lo que complica la recolección de pruebas visuales.
Unidades de criminalística de la Sijin se desplazaron hasta el sitio para realizar la inspección técnica del cadáver y avanzar en las pesquisas. Mientras tanto, la comunidad permanece en vilo, temerosa de que se trate del inicio de una escalada violenta ligada a ajustes de cuentas o pugnas por el control del microtráfico en el sector rural de Piedecuesta.