Por un malentendido, Jairo habría sido asesinado en el sector de Bocas, en la vía a Rionegro.
La víctima se había encontrado dos cascos, pero jamás se imaginó que sería el causante de su muerte.
En un acto que ha generado repudio entre familiares y amigos, Jairo Nell Oróstegui Santander, perdió la vida en un trágico suceso que, según relatos, habría sido resultado de un malentendido. La víctima, conocida por su honestidad y humildad, se vio envuelta en un fatal desenlace a causa de un incidente que comenzó días atrás.
El trágico desenlace tuvo lugar en la vía Bucaramanga Rionegro, justamente en la entrada a Bocas, en el sector conocido como El Cero, en la tarde de este domingo 5 de mayo.
Todo habría iniciado cuando Jairo encontró dos cascos en buen estado y, en un gesto de buena fe, decidió guardarlos a la espera de que el dueño apareciera. Sin embargo, este noble acto fue interpretado de manera equivocada por su presunto agresor, quien habría creído erróneamente que se trataba de un hurto. sin embargo el entrego los cascos al que seria su agresor al saber que el era el dueño de dichos cascos
Según relatan los familiares, Jairo informó a la comunidad sobre los cascos que había encontrado, lo que eventualmente llegó a oídos de su agresor. Este último, al parecer, comenzó a difundir rumores en la población de Bocas, tildando a Jairo de ladrón, lo que generó un ambiente tenso entre ambos.
El fatídico encuentro entre la víctima y su agresor tuvo lugar el día de ayer, cuando Jairo confrontó a este último para aclarar la situación. Testigos aseguran que la discusión se tornó acalorada y, en un momento de tensión, Jairo empujó a su agresor, quien respondió con un arma blanca, propinándole una puñalada mortal en el pecho antes de darse a la fuga.
A pesar de los esfuerzos de quienes presenciaron el incidente, Jairo quedó malherido en el sector de la entrada de Bocas, en la vía Rionegro, donde finalmente falleció, dejando consternados a quienes llegaron al lugar. Lo más impactante de todo es que, a pesar de que el hecho ocurrió alrededor de la una de la tarde, el cuerpo de Jairo permaneció en el lugar durante horas debido a la demora de las autoridades locales en acelerar el proceso de levantamiento.
Familiares y amigos de Jairo claman por justicia y piden que se aplique todo el peso de la ley sobre el presunto agresor, quien según algunos informes, se habría entregado a las autoridades en las últimas horas. No obstante, esta información aún no ha sido confirmada por las autoridades competentes.
Jairo será recordado por sus allegados como una persona honesta, trabajadora y siempre dispuesta a ayudar a los demás, deja un vacío irreparable en la comunidad de Rionegro. Su trágica muerte es un recordatorio de los riesgos de los malentendidos y la violencia, y sus seres queridos exigen que se haga justicia en su nombre.
