Alias “La Diabla” y su relación con la masacre familiar en Aguachica
Alias "La Diabla", viuda de "El Calvo", estaba vinculada a una red criminal y a la masacre familiar en Aguachica, cuyo caso sigue en investigación.
Alias "La Diabla" fue la esposa de Alexander González Pérez, mejor conocido como "El Calvo", un poderoso narcotraficante encontrado muerto el 27 de diciembre en las orillas del río Magdalena. La vida ostentosa de la pareja fue producto de los negocios ilícitos que manejaban en la Costa Atlántica.
"El Calvo" tenía vínculos con el pastor Lora desde antes de ingresar al mundo del narcotráfico, aunque aún no está claro si su relación era de carácter religioso, amistoso o estrictamente comercial. Sin embargo, lo que más llama la atención es la vinculación de Alias "La Diabla" con una red criminal que estaría detrás de una serie de homicidios en la región.
Su esposo, Alexander González Pérez, había sido señalado como uno de los responsables de un violento ataque contra el pastor Lora, su esposa y sus hijos, un hecho que conmocionó a la comunidad cristiana de Aguachica meses atrás. La figura de "La Diabla" se había convertido en un foco de interés para las autoridades, quienes la consideraban clave para esclarecer la estructura criminal detrás de estos crímenes.
La captura de Alias "La Diabla" era una prioridad para las autoridades, ya que se sospechaba que poseía información crucial para desmantelar la red criminal y esclarecer los móviles detrás de los homicidios en la región.
El asesinato de Alias "La Diabla" está siendo investigado por las autoridades de Antioquia, con el apoyo de equipos de investigación de Aguachica, El Banco y Bogotá. Según informes preliminares, la mujer fue abatida por varios hombres armados que llegaron en motocicletas a un hotel donde se encontraba. En el momento exacto, cámaras de seguridad registraron cómo los atacantes dispararon cinco veces: dos balas al rostro, dos al brazo y una más a un costado.
La Policía Nacional y la Fiscalía han reiterado su compromiso de llevar a los responsables ante la justicia y continuar con las investigaciones para desmantelar esta peligrosa red criminal. La comunidad sigue atenta y exige justicia frente a estos hechos que han marcado con sangre a las regiones de Cesar y Antioquia.