Masacre: 8 personas fueron asesinadas a las puertas de una discoteca
Siete hombres y una mujer fueron asesinados a disparos a las afueras de una discoteca. Hombre armados con fusil y pistolas perpetraron el crimen.
En la madrugada del domingo 10 de agosto, hombres armados irrumpieron en las afueras de una discoteca, ubicada en la provincia del Guayas – Ecuador y descargó una lluvia de balas contra un grupo de personas que compartía tragos en plena vía pública. El saldo es desgarrador: ocho muertos, entre ellos el hermano del alcalde del municipio, y al menos dos heridos graves.
Según el reporte de los medios de comunicación ecuatorianos, el ataque ocurrió alrededor de la 1:15 a.m., cuando dos camionetas se detuvieron frente al establecimiento nocturno. Sin mediar palabra, los ocupantes abrieron fuego con armas cortas y fusiles automáticos, desatando el pánico entre quienes disfrutaban la noche. Testigos relatan que el resonar de las balas se escucharon a varias cuadras, y que en cuestión de segundos el lugar se convirtió en un caos de gritos, cuerpos tendidos y vidrios rotos.
Entre las víctimas está Jorge Urquizo, hermano del alcalde Ubaldo Urquizo y dueño del local atacado. La policía confirmó que siete personas murieron en el lugar y una más falleció en un hospital local mientras recibía atención médica. Las autoridades hallaron en la escena cerca de 80 casquillos de armas de grueso calibre, prueba de la brutalidad del ataque.
Tras perpetrar la masacre, los sicarios huyeron a toda velocidad por una ruta que aún no ha sido identificada. En operativos posteriores, la policía detuvo a un hombre armado con un revólver, pero hasta ahora no hay certeza de su participación directa en los hechos. Los cuerpos, siete hombres y una mujer, fueron trasladados a la morgue de Daule, mientras los investigadores intentan reconstruir el sangriento episodio.
La alcaldía decretó luto oficial y expresó su “profundo dolor” por el atentado que golpea al corazón de la comunidad. Este nuevo episodio de violencia se suma a la escalofriante racha de homicidios que vive Ecuador, donde las disputas entre bandas criminales por el control del narcotráfico han convertido al país en uno de los más peligrosos de la región.
Pese a los estados de excepción y la presencia militar en las calles, las cifras son alarmantes: solo entre enero y mayo de este año se registraron más de 4.000 homicidios, un récord histórico que refleja una crisis de seguridad sin precedentes.