Hombre amenazó a su esposa y prendió fuego a su vivienda en Floridablanca
Un hombre en Floridablanca amenaza a su esposa con un cuchillo, incendia su casa y sufre graves quemaduras; está bajo custodia médica.
En el barrio Lagos II de Floridablanca una familia vició momentos de terror cuando un hombre de 41 años, protagonizó un episodio de violencia que puso en riesgo la vida de su esposa y su hijo. El hecho ocurrió sobre la 1:00 de la madrugada de este sábado, 16 de noviembre, en la carrera 38 #6-89, donde las autoridades respondieron al llamado de auxilio de los vecinos.
Según el reporte policial, el hombre al parecer bajo los efectos del alcohol amenazó con un cuchillo a su esposa y a su hijo de 20 años. Luego, enfurecido, se encerró en el apartamento 302, donde residían, y prendió fuego a la vivienda.
Cuando los agentes de policía llegaron, intentaron dialogar con el agresor, pero fueron sorprendidos por las llamas que se filtraban por las rendijas de la puerta. La emergencia obligó a solicitar el apoyo del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Floridablanca, quienes desplegaron diez unidades para controlar el incendio que amenazaba con destruir por completo la propiedad.
El cuerpo de bomberos logró extinguir las llamas, y el agresor fue rescatado con graves quemaduras y trasladado de urgencia al Hospital Internacional de Colombia, en Piedecuesta, donde permanece bajo cuidados médicos con pronóstico reservado. Su esposa e hijo, aunque ilesos físicamente, quedaron profundamente afectados por el ataque.
La mujer declaró a las autoridades que su esposo frecuentemente se tornaba violento cuando consumía alcohol. Esta agresión es una muestra más de los casos recurrentes de violencia intrafamiliar registrados en el municipio, que recientemente ha sido escenario de tragedias similares.
El lamentable incidente deja en evidencia la creciente problemática de intolerancia y agresiones en los hogares. Las autoridades locales hacen un llamado a la ciudadanía para denunciar cualquier situación de violencia antes de que ocurra una tragedia mayor. Mientras tanto, el hombre de 41 años enfrenta un futuro incierto, tanto por su salud como por las consecuencias legales de sus actos.
