La jueza Vivian Polanía había denunciado que temía por su vida
Investigan muerte de la jueza Vivian Polanía en Cúcuta, quien había denunciado acoso, persecución y miedo por su vida. Las autoridades investigan
La muerte de la jueza de control de garantías Heidy Vivian Polanía Franco, ocurrida en Cúcuta, ha desatado conmoción nacional y un profundo interrogante entre las autoridades judiciales y la opinión pública. El caso resulta aún más impactante porque la propia funcionaria había advertido, meses atrás, que temía por su vida y que se sentía vigilada y acosada por su forma de ser y por situaciones internas del sistema judicial.
El cuerpo de la jueza fue hallado sin vida el miércoles 17 de diciembre, dentro de su vivienda ubicada en el barrio La Rivera, al oriente de la capital de Norte de Santander. Según información preliminar, Polanía se encontraba sobre su cama cuando fue encontrada por las autoridades, quienes acordonaron de inmediato la zona y activaron los protocolos judiciales para esclarecer las circunstancias de su muerte.
Uno de los elementos que más genera inquietud es que, junto al cuerpo de la funcionaria, se encontraba su hijo de apenas dos meses de nacido, quien fue rescatado en buen estado de salud y quedó bajo protección del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF). Este hecho ha provocado un fuerte impacto emocional y ha intensificado el llamado de distintos sectores para que el caso sea investigado con total rigor y transparencia.
Vivian Polanía había sido una figura polémica dentro del ámbito judicial. En 2023 estuvo en el centro del debate público tras la difusión de un video en el que aparecía bailando de manera sensual durante una celebración privada en un espacio del Palacio de Justicia de Cúcuta. A partir de ese episodio, la jueza aseguró haber sido blanco de señalamientos, procesos disciplinarios y presiones constantes.
En una entrevista concedida meses atrás a un medio nacional, la funcionaria relató que vivía con miedo permanente, que se sentía perseguida y que incluso temía que algo grave pudiera sucederle. “Tengo miedo por mi vida”, afirmó en su momento, dejando en evidencia un estado de angustia que hoy cobra un significado alarmante tras su fallecimiento.
El coronel Libardo Fabio Ojeda Eraso, comandante de la Policía Metropolitana de Cúcuta, confirmó que la jueza contaba con un esquema de seguridad de la Unidad Nacional de Protección (UNP), aunque evitó pronunciarse sobre la existencia de amenazas recientes. Indicó además que la última comunicación de Polanía con su esquema de protección se registró hacia las 8:00 de la noche del martes 16 de diciembre.
Por ahora, las autoridades esperan los resultados de Medicina Legal, que serán determinantes para establecer la causa de la muerte. Mientras tanto, el caso sigue rodeado de misterio, dudas y un clima de tensión que mantiene en vilo a la ciudad y al país entero, en medio de exigencias de justicia y verdad por la muerte de la jueza Vivian Polanía.