Seis muertos dejó brutal emboscada contra esquema de protección.
Las víctimas se movilizaban en una camioneta adscrita a la Unidad Nacional de Protección cuando fueron interceptadas por hombres armados que dispararon en repetidas ocasiones contra el vehículo.
Una camioneta adscrita a la Unidad Nacional de Protección quedó convertida en una escena de horror tras un violento ataque armado registrado en zona rural del municipio de Ábrego, Norte de Santander.
El vehículo, una Mitsubishi de placas JVV-240, fue interceptado por hombres armados en el sector conocido como Oropoma. Según las primeras versiones, los atacantes abrieron fuego con armas de largo alcance contra las personas que se movilizaban en el automotor.
La intensidad del ataque quedó evidenciada en la camioneta, que terminó con impactos de bala en las llantas, vidrios y puertas, mientras permanecía a un costado de la vía cerca de una estación de servicio y un hotel del sector.
En el lugar murieron seis personas: dos mujeres y cuatro hombres. Tres de las víctimas quedaron al interior del vehículo, otras dos fueron halladas a pocos metros y una más apareció dentro de una alcantarilla cercana.
De manera preliminar, las autoridades identificaron entre las víctimas a Sebastián Murillo y Robinson Carvajalino, integrantes del esquema de seguridad del líder social Freiman David Velásquez, reconocido integrante de la Asociación por la Unidad Campesina (Asuncat) y líder juvenil en la región del Catatumbo.
Según se conoció, Velásquez ya había sido víctima de un atentado en enero de este año cuando se movilizaba entre Tibú y Cúcuta. En aquella ocasión, hombres armados interceptaron el vehículo y retuvieron temporalmente tanto al líder social como a su esquema de protección.
Las autoridades mantienen máxima alerta en la región y adelantan las investigaciones para establecer quiénes serían los responsables de este múltiple homicidio ocurrido en una de las zonas más afectadas por la violencia armada en el país.