Pánico en Bucaramanga: Hallaron granada lacrimógena cerca de la Alcaldía
Hallazgo de una granada lacrimógena cerca de la Alcaldía de Bucaramanga activó protocolos de las autoridades y desató alarma entre los ciudadanos
Un ambiente de tensión se vivió la noche de este jueves en el centro de Bucaramanga, luego de que un objeto sospechoso hallado a pocos metros del Palacio Municipal encendiera las alarmas y activara un amplio operativo policial. Lo que inició como una simple advertencia terminó desencadenando un fuerte despliegue de seguridad que mantuvo en vilo a ciudadanos, autoridades y funcionarios.
El caso se registró alrededor de las 8:20 p. m., cuando transeúntes y comerciantes reportaron la presencia de un elemento extraño abandonado en la calle 33 con carrera 13, a apenas unas cuadras de la Alcaldía. De inmediato, unidades del Grupo Antiexplosivos llegaron al sitio y acordonaron el área para verificar el contenido del paquete.
Tras una minuciosa inspección, los uniformados confirmaron que se trataba de una granada lacrimógena modelo 5231 CS, un artefacto usado para control de disturbios, pero que —según el informe oficial— no representaba riesgo explosivo ni contenía carga de fragmentación. No se encontraron otros elementos peligrosos en el sector.
Sin embargo, cuando parecía que la situación estaba controlada, una nueva alerta llegó a manos de las autoridades: una fuente advertía sobre la supuesta intención de infiltrar un paquete bomba dentro de la Alcaldía de Bucaramanga. Esta información desató una reacción inmediata y elevó el nivel de amenaza en el Palacio Municipal.
La advertencia llevó a que se activaran estrictos protocolos de seguridad, incluyendo una revisión completa de la sede administrativa y el análisis de cualquier paquete o artículo sospechoso. Una reunión extraordinaria entre la Policía Metropolitana y el equipo de seguridad municipal definió nuevas medidas para proteger a los funcionarios y visitantes.
Un grupo especializado continuó durante varias horas la inspección interna del edificio para descartar la presencia de artefactos explosivos, las verificaciones permanecen en curso debido a la gravedad de la denuncia.
Como medida preventiva, las autoridades ordenaron reforzar el esquema de seguridad del alcalde encargado, Javier Sarmiento, y aumentar la vigilancia en todo el perímetro del Palacio Municipal. La Policía señaló que se mantendrá la alerta mientras avanzan las investigaciones para determinar el origen de la amenaza y si existe relación con el hallazgo de la granada lacrimógena.
La comunidad, por ahora, permanece expectante ante este episodio que puso nuevamente a prueba la seguridad en uno de los puntos más sensibles de Bucaramanga.