Identifican al hombre asesinado y abandonado en Altos de Betania
Jhon Henry Herrera, tenía 47 años y se ganaba la vida como mototaxista. Su muerte esta rodea de incógnitas que las autoridades buscan resolver
Como Jhon Henry Herrera Maldonado, de 47 años, fue identificado el hombre asesinado de un disparo en la cabeza y cuyo cuerpo fue envuelto en una sábana y abandonado en Altos de Betania, en el norte de Bucaramanga, el pasado viernes 25 de abril.
Vecinos de la torre 2 vivieron minutos de pánico al descubrir el cuerpo tendido frente a la entrada. Aunque en un primer momento ingresó como CNI (cuerpo no identificado) a Medicina Legal, fue su familia quien, al reconocer rápidamente su rostro en imágenes que circularon por redes sociales, acudió de inmediato al instituto forense para confirmar la trágica noticia.
Según relataron sus seres queridos, Jhon Henry no residía en el edificio donde fue asesinado. De hecho, vivía junto a su madre en otro sector de Bucaramanga y trabajaba como mototaxista. “Era un hombre servicial, alegre, siempre dispuesto a dar una mano”, contó entre lágrimas uno de sus familiares. Su muerte deja un vacío irreparable, especialmente en su único hijo, un joven de apenas 20 años.
El caso ha tomado tintes de misterio. La Policía Metropolitana confirmó que el disparo mortal ingresó por la parte posterior de la cabeza. El crimen, que en principio parecía haber ocurrido en otro lugar, terminó señalando como epicentro el apartamento 402 de la torre 2, de donde los residentes afirmaron haber escuchado un disparo poco antes de la 1:45 p.m.
Según las primeras hipótesis de la Sijin, el fatal suceso habría sido un “accidente” mientras manipulaban un arma de fuego. Tras el disparo, los presentes en el apartamento envolvieron el cuerpo en una sábana y lo dejaron abandonado en la entrada del edificio, tratando desesperadamente de borrar las huellas del crimen.
En cámaras de seguridad quedó grabado un taxi retirándose apresuradamente del lugar una hora después, a las 2:45 p.m., vehículo en el que presuntamente huyó el responsable.
Hoy, la familia de Jhon Henry clama justicia, mientras las autoridades avanzan a toda marcha en la investigación de este indignante y doloroso homicidio que enluta a Bucaramanga.