A Diego lo mataron por la espalda de un disparo en la cabeza mientras tomaba cerveza con sus amigos. La victima era comerciante
Luego de que el agresor disparo, se acerco y reviso sus documentos y luego huyó
En la tarde de este sábado 31 de mayo, la violencia volvió a hablar en Bucaramanga. Esta vez, la víctima fue Diego Orlando Gómez Quitián, un comerciante de 49 años de edad, quien fue asesinado a sangre fría mientras compartía una cerveza con sus amigos en plena vía pública del barrio San Francisco.
El reloj marcaba las 4:50 de la tarde cuando la tranquilidad de la carrera 23 con calle 12 se rompió con el sonido seco de un disparo. Diego, quien pasaba una tarde normal conversando y departiendo con amigos frente a un local comercial, jamás imaginó que ese sería su último día con vida.
De acuerdo con testigos, dos hombres llegaron en una motocicleta blanca, marca NKD. El parrillero se bajó, caminó hasta donde estaba Diego y sin decir nada, le disparó por la espalda. La bala impactó directamente en su cabeza. El comerciante cayó al suelo en cuestión de segundos.
Pero lo más aterrador no fue solo el disparo. Luego de verlo caer, el sicario se acercó al cuerpo y empezó a revisar los documentos de la víctima. Al parecer quería asegurarse de que, efectivamente, había matado al objetivo correcto. Tras confirmar su identidad, se subió de nuevo a la moto y huyó con su cómplice, perdiéndose entre las calles de Bucaramanga.
Los amigos de Diego y varios vecinos que presenciaron el hecho lo auxiliaron de inmediato y lo trasladaron a toda velocidad a un centro asistencial. Sin embargo, 20 minutos después de su ingreso, los médicos confirmaron su fallecimiento.
La Policía y unidades de Criminalística de la Sijín hicieron presencia en el lugar de los hechos. Allí recopilaron evidencia, tomaron declaraciones y comenzaron la búsqueda de videos de cámaras de seguridad que puedan arrojar pistas sobre los responsables.
Más tarde, se trasladaron hasta la morgue del centro médico, donde realizaron el levantamiento del cuerpo. El cadáver fue enviado a Medicina Legal y Ciencias Forenses para los procedimientos respectivos.
Diego Orlando Gómez Quitián era un comerciante muy conocido en el sector. Sus vecinos lo describen como un hombre tranquilo, amable, trabajador y sin problemas con nadie. Su muerte ha causado consternación en el barrio San Francisco, donde muchos aún no comprenden por qué alguien querría acabar con su vida de esa manera tan violenta.
Las autoridades adelantan la investigación para dar con el paradero de los asesinos, quienes vestían ropa oscura al momento del crimen. Se hace un llamado a la comunidad para que, si alguien tiene información, se comunique con la Policía. Toda colaboración será tratada con absoluta reserva.
La ciudad pide justicia. Un comerciante más que cae en medio de la violencia imparable que golpea a Bucaramanga.